La extensión .app en macOS designa un Paquete de Aplicación (Application Bundle). Esto no es un archivo único, sino más bien un directorio (presentado como un solo archivo en el Finder) que contiene todos los recursos necesarios para ejecutar una aplicación específica. Dentro del paquete, se encuentran el código ejecutable, las bibliotecas, imágenes, sonidos, archivos de configuración y otros activos requeridos por la aplicación. La estructura del paquete está estandarizada, lo que permite a macOS identificar y lanzar la aplicación fácilmente. Esta estructura también simplifica la gestión de aplicaciones, ya que todos los componentes de la aplicación están contenidos dentro de una unidad única, fácilmente movible y eliminable. Al hacer doble clic en un archivo .app, se inicia la aplicación que contiene. La estructura del paquete también facilita la localización, ya que los recursos para diferentes idiomas pueden almacenarse dentro del paquete y seleccionarse según la configuración del sistema del usuario. El archivo Info.plist dentro del paquete es crucial, ya que contiene metadatos sobre la aplicación, como su nombre, versión, icono y el archivo ejecutable principal a ejecutar.